Zephyr, 2: 27
Había merecido la pena. Incluso cuando Ezequiel les había mirado con expresión calculadora, solo ver la cara de la zorra de la camarera y la expresión de sorpresa de Ghost. Zephyr tuvo que esforzarse para contener la risa. Después de la mierda de día que llevaba aquello era lo último que esperaba. Sabía que era infantil, pero agradecía la distracción de sus problemas.
Jugueteo distraídamente con la correa de Ghost consciente de que la camarera rubia aún estaba mirando, pero su mente estaba muy lejos de allí. Al final todo se reducía a Tina. Era su hermana y no podía dejarla tirada. Sabía lo que la mayoría de los tíos pensaban de ella, el típico putón elfo sin sesos. Alex la recordaba de otra forma. Si ella no estuviese enganchada a los chips de simulación podría permitirse hacer frente a Brake. Había pensado más de una vez en cargárselo, pero no serviría de nada si Tina seguía buscando chutes rápidos, después de Brake llegaría otro chulo.
Ezequiel les indicó que entrasen en la zona vip. Allí el volumen de la música era más razonable. Zephyr echó un vistazo rápido a la sala antes de entrar. Un sillón circular en cuero negro rodeaba una mesa baja de cristal oscuro. A su derecha y cristal tintado permitía ver la pista de baile desde una perspectiva elevada. Zephyr entró y observó con la vista perdida el lugar. El mar de gente bailando se distorsionó dejando paso al mundo astral durante unos instantes, Zephyr no pudo ver a ningún mago, pero varios espíritus se alimentaban de las intensas emociones en la sala.
Parpadeó de nuevo y el mundo real regresó ante ella. Ezequiel estaba al fondo de la sala sirviendo unas copas. Ghost estaba junto a ella y Zephyr se dio cuenta de que aún sujetaba su correa. La mirada de Ghost estaba clavada en Zephyr. Ezequiel se acercó con las bebidas y Zephyr agradeció que rompiese aquel extraño silencio.
- ¿Qué os trae hasta mí esta noche? – Todo en Ezequiel transmitía confianza, su voz, su aspecto, sus gestos y el modo de mirar a las personas.
- Queremos información. – Ezequiel recorrió su cuerpo con la mirada y después miró a Ghost con intención.
- Ven. – Ezequiel palmeó el sillón con la mano. – Siéntate conmigo y hablemos. – Zephyr se sentó junto al shaman perro. Ghost tomó asiento a su otro lado.
- Claro, viejo amigo. – Dijo Ghost sonriendo mientras ponía su brazo sobre los hombros de Zephyr.
- ¿Estáis saliendo? – La pregunta tomó por sorpresa a Zephyr y casi se atragantó con la bebida.
- Eso parece ¿no? – Zephyr se preguntó si debía negarlo, pero luego se lo pensó mejor. Ezequiel había intentado volver con Ghost un par de veces, lo más seguro era que Ghost quisiese mantener distancias.
- Pero no hemos venido a hablar de eso. – Zephyr cambió rápidamente de tema. – Nos preguntábamos si alguien del cónclave sabe algo de Infotech.
- Como no. – Sonrió Ezequiel. – Aunque… - Ezequiel hizo una pausa para mirarles a los dos - …espero que cuando terminéis vuestro trabajo pueda invitaros a una copa.
- ¡Seguro! Háblanos de su sección paranormal. - Respondió Ghost alegremente.
- Infotech pone mucho interés en proteger sus secretos – Comenzó Ezequiel. – Aunque su departamento mágico aún tiene que aprender un par de trucos. Necesitaremos velas e incienso, será mejor que vayamos a mi apartamento.
- ¿Velas e incienso? – Zephyr sintió la mano de Ghost acariciando su cuello.
- Tal vez tengamos que hacer un par de rituales. Espero que no tengáis prisa, porque esto puede llevarnos toda la noche.
- Tenemos tiempo. – Respondió Ghost.
Había merecido la pena. Incluso cuando Ezequiel les había mirado con expresión calculadora, solo ver la cara de la zorra de la camarera y la expresión de sorpresa de Ghost. Zephyr tuvo que esforzarse para contener la risa. Después de la mierda de día que llevaba aquello era lo último que esperaba. Sabía que era infantil, pero agradecía la distracción de sus problemas.
Jugueteo distraídamente con la correa de Ghost consciente de que la camarera rubia aún estaba mirando, pero su mente estaba muy lejos de allí. Al final todo se reducía a Tina. Era su hermana y no podía dejarla tirada. Sabía lo que la mayoría de los tíos pensaban de ella, el típico putón elfo sin sesos. Alex la recordaba de otra forma. Si ella no estuviese enganchada a los chips de simulación podría permitirse hacer frente a Brake. Había pensado más de una vez en cargárselo, pero no serviría de nada si Tina seguía buscando chutes rápidos, después de Brake llegaría otro chulo.
Ezequiel les indicó que entrasen en la zona vip. Allí el volumen de la música era más razonable. Zephyr echó un vistazo rápido a la sala antes de entrar. Un sillón circular en cuero negro rodeaba una mesa baja de cristal oscuro. A su derecha y cristal tintado permitía ver la pista de baile desde una perspectiva elevada. Zephyr entró y observó con la vista perdida el lugar. El mar de gente bailando se distorsionó dejando paso al mundo astral durante unos instantes, Zephyr no pudo ver a ningún mago, pero varios espíritus se alimentaban de las intensas emociones en la sala.
Parpadeó de nuevo y el mundo real regresó ante ella. Ezequiel estaba al fondo de la sala sirviendo unas copas. Ghost estaba junto a ella y Zephyr se dio cuenta de que aún sujetaba su correa. La mirada de Ghost estaba clavada en Zephyr. Ezequiel se acercó con las bebidas y Zephyr agradeció que rompiese aquel extraño silencio.
- ¿Qué os trae hasta mí esta noche? – Todo en Ezequiel transmitía confianza, su voz, su aspecto, sus gestos y el modo de mirar a las personas.
- Queremos información. – Ezequiel recorrió su cuerpo con la mirada y después miró a Ghost con intención.
- Ven. – Ezequiel palmeó el sillón con la mano. – Siéntate conmigo y hablemos. – Zephyr se sentó junto al shaman perro. Ghost tomó asiento a su otro lado.
- Claro, viejo amigo. – Dijo Ghost sonriendo mientras ponía su brazo sobre los hombros de Zephyr.
- ¿Estáis saliendo? – La pregunta tomó por sorpresa a Zephyr y casi se atragantó con la bebida.
- Eso parece ¿no? – Zephyr se preguntó si debía negarlo, pero luego se lo pensó mejor. Ezequiel había intentado volver con Ghost un par de veces, lo más seguro era que Ghost quisiese mantener distancias.
- Pero no hemos venido a hablar de eso. – Zephyr cambió rápidamente de tema. – Nos preguntábamos si alguien del cónclave sabe algo de Infotech.
- Como no. – Sonrió Ezequiel. – Aunque… - Ezequiel hizo una pausa para mirarles a los dos - …espero que cuando terminéis vuestro trabajo pueda invitaros a una copa.
- ¡Seguro! Háblanos de su sección paranormal. - Respondió Ghost alegremente.
- Infotech pone mucho interés en proteger sus secretos – Comenzó Ezequiel. – Aunque su departamento mágico aún tiene que aprender un par de trucos. Necesitaremos velas e incienso, será mejor que vayamos a mi apartamento.
- ¿Velas e incienso? – Zephyr sintió la mano de Ghost acariciando su cuello.
- Tal vez tengamos que hacer un par de rituales. Espero que no tengáis prisa, porque esto puede llevarnos toda la noche.
- Tenemos tiempo. – Respondió Ghost.
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