Brake observó al extraño grupo que tenía ante él. La líder de aspecto andrógino era una humana que, a juzgar por su aspecto, había aprovechado todos los avances en ingeniería biológica e implantes. Ocultaba sus ojos tras unas gafas de espejo que probablemente tenían algún tipo de visor incorporado. Bajo la gabardina gris llevaba un traje de chaqueta de hombre, Brake estaba seguro de que también ocultaba un arma. Tras ella había dos matones troll, un hombre y una mujer. A Brake se le revolvieron las tripas al pensar que pudieran estar liados. Claro que con alguien tenían que follar aquellos asquerosos ¿no? Brake indicó a la mujer, claramente la líder un asiento frente a su mesa mientras ponía hielo en un vaso y se servía.
- ¿A qué debo su visita? – Brake siempre era amable con la gente que tenía pasta o armas y estos tenían las dos cosas.
- Sabemos que ha tenido tratos con el señor Dexter y será mejor que hable, – El tono de la mujer no reveló ninguna emoción – por su bien.
- ¡Eh! ¡Este es mi puto despacho y mi puto local, nadie me amenaza aquí! ¿Entiendes? – Dijo Brake alzando la voz. La mujer no se inmutó.
- Señor Brake, creo que no es consciente de la situación en la que esta metido. Si no me dice lo que quiero saber, no tendrá que preocuparse por este local o por los negocios nunca más. No obstante si colabora aún puede sacar algo. – La mujer se llevó la mano al bolsillo. Sus matones se pusieron tensos y miraros a los dos troll cubiertos de chapa, si comenzaba un tiroteo iban a salir muy mal parados. La mujer sacó un paquete de cigarrillos y cogió uno. Brake apuró su whisky aliviado.
- ¿De cuanto estamos hablando? – Brake encendió el cigarrillo de la mujer, no quería más sustos.
- Más de lo que merece un mierda como tú – La mujer dio una calada – Viendo el lugar en el que vives yo diría que 30.000 es un trato justo.
- ¿30.000? Gano eso solo con los pequeños vicios que mi local provee – Brake sabía que aquella mujer tenía acceso a mucho más dinero y mencionar lo de sus otros negocios era un modo de recordarle que tenía la protección de la mafia detrás…
- Yo diría que aún no has entendido la totalidad de la oferta, me dices dónde esta Dexter, me dices a quién a enviado y yo, no solo te doy la pasta, sino que además te dejo vivo. Las pequeñas cuotas que pagues a la mafia no les compensan meterse con nosotros y eres prescindible. – La mujer remarcó la última palabra.
Putos corporativos, el tono de voz desapasionado, el traje y demás, pero al final no eran mejores que los matones a los que contrataban para hacer el trabajo sucio. ¿Es que un orco no podía ganarse unos pocos nuyens a costa de las corporaciones? Con todo ¿qué otra opción tenía? Sabían donde encontrarle y al menos así aún sacaría algo. Porque no había que olvidar que el principal interés de Brake era… el propio Brake.
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