Casi le había volado la cabeza de un tiro y ahora se arrepentía de no haberlo hecho. Aquella zorra periodista le recordaba a su exmujer, creía que con pasarte las tetas por la cara harías todo lo que te quisiese. Menuda puta. Y no estaba tan buena. En persona era bajita y perdía mucho sin maquillaje. Eso sin contar que apestaba, estaba cubierta de sangre y mugre. Vamos, que había que estar muy desesperado para querer follarsela. Y se ve que ese era el caso de la puta bollera corporativa que había traído Zephyr.
Gunner escupió a un lado y después se pasó la mano por el pelo gris cortado a cepillo. Solo un tiro y a tomar por culo todas aquellas gilipolleces sobre el “derecho a la información” que no dejaba de decir aquella descerebrada, como si aún quedasen pringados que se creyesen eso. Gunner sacó un puro de su chaleco y lo encendió mientras se apoyaba en la pared del rellano de la escalera. Todo el mundo sabía que este negocio, salir en las noticias era el modo más seguro para convertirte en un apestado o, peor, desaparecer para siempre con un tiro en la nuca.
Todos menos Morgan. Estaba seguro de que era bollera, no había más que verla. Parecía una camionera, con el pelo muy corto, alta y tan hormonada que si no fuera por las tetas parecería un tio. Y no es que tuviese nada en contra de las lesbianas, ¿a quién no le ponían dos tías montándoselo? Pero esto era diferente, llevar una periodista con ellos era un error.
Gunner intercambió una mirada con Twitch buscando algo de apoyo. El netrunner estaba sentado en los escalones con las piernas encogidas. Cada cierto tiempo se llevaba la mano a los vendajes de la cabeza como para comprobar que seguían ahí. Su piel oscura relucía bajo una ligera capa de sudor y permanecía anormalmente callado. En cualquier otra circunstancia Twitch no habría perdido la oportunidad de dar su opinión sobre lo que fuera, incluso aunque no le hubieran preguntado. Su silencio era una mala señal, probablemente estaba peor de lo que parecía. Y Morgan pretendía que además llevaran a una civil con ellos.
Había intentado explicarle que las cosas en la calle funcionaban de otra forma, pero a la zorra no parecía entrarle en la cabeza. Por si fuera poco Zephyr se había adelantado para “no se qué” y Ghost la había acompañado. Si hubiese estado estaba seguro de que le habría acompañado, era el primero que decía que no había que mezclar trabajo con el placer. Joder, ese era el motivo por el que estaba seguro de que ganaría su apuesta con Twitch.
Gunner volvió a pasarse la mano por el pelo y sostuvo la mirada de Morgan. La mujer permanecía delante suyo con los brazos cruzados, interponiéndose entre él y la periodista. Si no fuese por todos los implantes “High tech” que tenía, Gunner habría considerado meterles un tiro a las dos. No se fiaba de ella, dijera lo que dijera Zephyr, la muy puta se había cargado su moto y le habría pegado un tiro de haber podido y ahora… ahora iba a ponerles en peligro sólo para poder follarse a la periodista. Gunner entrecerró los ojos, completamente rojos, sin iris y sin pupilas de forma amenazadora.
- Si quieres comer coño la hermana de Zephyr sale más barata y no hace falta que el resto nos juguemos el culo por ella.
Gunner expulso el humo del puro lentamente, le había salido del alma. Morgan había abierto la boca como para responder pero no consiguió articular palabra. Gunner sonrió con satisfacción y entonces escuchó la voz indignada de Zephyr un poco más arriba.
- ¡¿Cómo?! – Se había parado a mitad de las escaleras, sus ojos azules estaban clavados en él y tenía la barbilla levantada de forma desafiante.
Ghost estaba detrás de ella, con una mano apoyada en su hombro para sujetarla. Su pelo y sus ropas negras que ocultaban todo menos la franja de los ojos hacían que pareciese casi una sombra. Zephyr permaneció inmóvil, apretando la barandilla de las escaleras hasta que sus nudillos se pusieron blancos. Gunner maldijo, ¿por qué diablos tenía que volver justo ahora? Era justo lo que le faltaba, que Zephyr se pusiera histérica.
En aquel momento, desde dónde estaba, el parecido entre Zephyr y su hermana era más evidente que nunca. Rasgos delicados, labios carnosos y cuerpo atlético. Y la ropa de cuero negro que usaba para trabajar, incluso con la cremallera subida hasta el cuello, no ayudaba precisamente a ocultar el parecido. Por suerte, Twitch decidió salir en su ayuda.
- Estoy seguro de que no quería decir eso… - comenzó a decir mientras se ponía de pie sacudiendo su gabardina imitación años veinte.
Zephyr cerró los ojos y respiró hondo, mientras Ghost seguía sujetándola del hombro. Zephyr abrió los ojos de nuevo los ojos y miró a Twitch. Gunner decidió no intervenir hasta que las cosas se calmasen un poco.
- Seguro… – dijo entre dientes.
- Mira todos estamos un poco nerviosos… - Twitch volvió a llevarse la mano a la cabeza.
- No te toques el vendaje. – zephyr comenzó a arreglar las vendas y luego volvió a mirar a la periodista de arriba a abajo - ¿Quién diablos es esa?
Enma Christler estaba aún detrás de Morgan, encogiéndose dentro de una chaqueta blanca de diseño completamente manchada de sangre. La periodista hacía todo lo posible por no llamar la atención y Gunner sonrió con satisfacción al comprobar que apartaba su mirada de él. Gunner fue a responder pero Ghost se le adelantó.
- Enma Christler, es una periodista. – la máscara negra no dejaba ver la expresión de Ghost, pero por su tono de voz no parecía nada satisfecho.
- Es una civil, ha sobrevivido a lo que quiera que mató al resto. – Añadió Morgan.
Al ver que todos centraban su atención en ella, la periodista intentó sin mucho éxito arreglar algo las ropas manchadas de sangre y su pelo apelmazado mientras salía de detrás de Morgan mirando alternativamente a Ghost y Zephyr. Ghost seguía con su mano sobre el hombro de Zephyr, sus ojos negros no dejaban traslucir nada. Zephyr se apartó un mechón de pelo oscuro de la cara y la miró sin decir nada. Era evidente que seguía cabreada y, si tenía suerte, lo descargaría en la periodista.
- ¡Fue horrible! ¡Esa cosa ha matado a todo el mundo! ¡Tenemos que contar lo que esta pasando! – dijo mientras sujetaba a Ghost por el brazo y mirándole con ojos suplicantes.
Ghost miró la mano con la que le había sujetado y luego miró a Zephyr. La elfa seguía sin decir nada, estudiando a la periodista.
- ¡Ja! Era mucho esperar que la señora “importante” siguiera callada. – Gunner apagó su puro y lo tiró escaleras abajo. – Deberíamos deshacernos de ella ahora que podemos y...
Zephyr levantó la mano derecha interrumpiendo a Gunner y levantó la barbilla de Enma con la otra obligándola a mirarla a los ojos. La elfa era palmo y medio más alta y la periodista intentó apartarse visiblemente incómoda por la proximidad pero Zephyr la sujetó del brazo.
- Descríbeme esa cosa. – Ghost se hizo a un lado.
- ¿Cómo? – La periodista abrió mucho los ojos.
- Que me describas lo que mató a todos. – repitió Zephyr de forma autoritaria.
La periodista pareció calmarse un poco e hizo un gesto de peinarse con los dedos pero se detuvo al ver la mirada de Zephyr.
- Lo tengo grabado – dijo con expresión digna.
- Seguro que vale una pasta en el mercado negro… - comentó Twitch desde la escalera.
- ¡No! ¡Es mi exclusiva! – comenzó a protestar mirando a Morgan en busca de apoyo.
Zephyr la agarró de la mandíbula y la obligó a mirarla a los ojos. Por un momento Gunner pensó que Morgan intervendría como había hecho cuando desvió su disparo, pero en lugar de eso miró a Zephyr por un momento y negó con la cabeza.
- Quiero saber a qué nos enfrentamos. Danos la grabación.
- No creo que vaya a hacer falta… - Ghost señaló hacia el pasillo – Nos ha encontrado.
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