jueves, noviembre 15, 2007

C89-Enma Christler, 22: 32

Iba a ser la noticia de su vida y parecía una indigente. Se miró una vez más en el espejo de su polvera. El maquillaje tenía un aspecto pasable pero tenía el pelo apelmazado y sucio. Sacó un bolígrafo del bolso y se recogió el pelo con él, como hacía cuando estudiaba de madrugada. Un gesto tan simple pero que parecía de otra vida, la de otra persona más idealista. Y menos superficial, como siempre le recordaba Steve. ¿Quién se lo recordaría ahora? Su agente no, de eso estaba segura.

Lo que no tenía arreglo era su ropa, rota, cubierta de sangre reseca y porquería. Pero a ninguno de los incursores parecía importarle una mierda el aspecto que tuviese mientras diese la noticia.

Enma les estudió. El tech era un humano de piel oscura, casi negra y aspecto desgarbado. Incluso sin fijarse en el implante y el código de barras tatuado en su cráneo vendado era evidente que era el técnico. Puede que fuese la forma en la que mezclaba vaqueros y gabardina, o la camiseta con un código en binario. O puede que fuese la manera en que miraba lo que le rodeaba sin ver realmente.

Con todo era el más normal. No hacía falta hablar del mercenario que había querido pegarle un tiro, era casi más máquina que hombre. ¿Nadie le había explicado que hay implantes casi indistinguibles del miembro real? Un brazo de metal era como si quisiera decir, “¡Eh! Miradme, soy un tipo duro”. Supuso que ahora se pondría una pierna de metal a juego con el brazo. Tal vez entonces dejaría de quejarse.

La otra mercenaria por lo menos tenía un aspecto humano. Pero era demasiado musculosa y apenas tenía pecho. No debía haber muchos hombres que se fijasen en ella, lo más seguro es que les intimidase. Aunque, pese a las acusaciones del otro mercenario, no parecía de las que le gustan otras mujeres. Si fuese lesbiana estaba segura de que lo habría notado, pero aunque mantenía a raya al otro no había intentado nada con ella.

Luego estaban los dos elfos. Si alguna vez se cansaba de tener el iris violeta se operaría para conseguir el mismo tono azul intenso que tenía la chica. Era una lástima que no supiera o no quisiese sacarse partido. Nada de maquillaje y ropas oscuras, casi masculinas que no conseguían ocultar del todo su cuerpo atlético. Mirar cómo acariciaba de forma distraída la espalda del otro elfo le hacía recordar su leve flirteo con la bisexualidad. Y, que diablos, tampoco le habría importado echar un vistazo debajo de la máscara del chico… o de su ropa. Moreno y misterioso, definitivamente tenía un polvo.

En cierta forma le recordaban a cuando estaba en la facultad con toda esa gente antisistema. Pero ya no quedaba nada de esa gente, ahora ni siquiera iban a cagar sin concertar cita previa, igual que ella. ¿Quedaba algo de aquella rebelde? Ahora que Steve estaba muerto, probablemente aquel reportaje sería su último corte de mangas al sistema. Nada que ver con las noticias controladas y programas sositos que gustaban a su agente, iba a cabrear a mucha gente. Se quitó la chaqueta y la arrojó a un lado.

- Estoy lista, ¿dónde esta la cámara? – preguntó al de la gabardina.

No respondió, sus ojos oscuros seguían fijos en algún punto más allá de dónde ella estaba. El elfo pasó la mano por delante de sus ojos y chasqueó los dedos sin obtener respuesta.

- Donde quieras, esto esta lleno – dijo señalando un par de puntos en el techo.

Enma miró escéptica hacia dónde le señalaba, había unas pequeñas ranuras, pero no tenía forma de saber qué estaban grabando. La mano de la chica había subido hasta su nuca y sus dedos jugaban con su pelo. Pero no les estaba prestando atención, como el tech, su mirada estaba perdida y parecía no estar ahí. Supuso que estaría haciendo algo que tuviese que ver con espíritus, aunque era algo que no terminaba de entender. Lo único que sabía era que Infotech había creado una cosa capaz de matar cientos de personas y pensaba volar el edificio y todas las instalaciones circundantes para ocultar que habían perdido el control. Y por eso tenían que emitir ya, antes de que fuese demasiado tarde.

- ¿Puedes decirle que emita? – Enma se acercó a ellos.

- Probablemente ya lo esta haciendo.

Enma abrió mucho los ojos, no había esperado esa respuesta. El elfo se rió un poco como si aquello fuese una especie de chiste privado.

- No te preocupes, probablemente es sólo para uso privado.

- ¿Uso privado? – Enma apenas pudo esconder su desconcierto

En respuesta el elfo miró a la cámara que estaba detrás de ella.

- Twitch, deja de grabarle el culo y empieza a emitir.

Enma se giró y miró su falda, la costura que había roto para poder huir de la cosa estaba completamente deshecha y debajo llevaba solo un tanga.

- Puto pervertido – murmuró

Cualquiera diría que con el tiempo que llevaba de actriz y presentadora tendría que haberse acostumbrado a estas cosas, pero aún seguían molestándole. Especialmente cuando tenía trabajo por hacer. Pero ante todo era una profesional y no iba a dejar que unos novatos le arruinasen la noticia.

- Estamos emitiendo en directo desde el complejo de Infotech dónde su último desarrollo de Magic&Co ha terminado en una matanza. Les ofrecemos las imágenes de los hechos.

Enma se calló y se quedó quieta esperando que el técnico hubiese emitido sus palabras y pusiese ahora algunas de las imágenes que había grabado ella del elemental. Mientras esperaba a que le diesen algún tipo de señal para seguir hablando no se permitió pensar en Steve, porque sabía que una vez empezase no podría parar de llorar. Y no se podía permitir llorar aún, tenía que terminar de dar la noticia.

En cámara que tenía delante se encendió una luz roja y Enma supo que era su señal para continuar la noticia.

- Como han podido observar es una tragedia sin precedente y cientos de personas afectadas aún siguen en los barrios residenciales del complejo en espera de evacuación.

Aquello no era del todo cierto, pero Enma sabía cómo funcionaban estas cosas, si les ofrecía una salida elegante a Infotech era posible que la tomasen, si no… ni siquiera alguien tan conocido como ella estaba libre de represalias. Esperó a que la luz roja volviese a encenderse y continuó.

- Según nuestros informadores, - Enma no pudo evitar mirar de reojo a los incursores – los causantes de esta matanza son Amanda Vince y Dexter Smithers, del departamento de I+D&Magic, que intentaban desarrollar una nueva variedad de elemental que no pudieron controlar. Foto de archivo.

Enma espero que el técnico tuviese acceso a los archivos de Infotech, si no siempre podía improvisar algo. Si hubiese estado Steve, todo sería mucho más sencillo y no habría tenido que explicar nada. En este punto, se suponía que saldría la imagen del cadáver de Amanda Vince. Era una forma de insinuar al público que había sido su propia creación la que la había matado. Era parte del acuerdo con los incursores y supuso que la habrían manipulado para que no se viese el corte en el cuello. Otra vez volvió a encenderse la luz roja y Enma continuó con la expresión neutral que utilizaba para distanciarse.

- De momento se desconoce el paradero de Dexter Smithers o del elemental que estaban desarrollando. Desde el complejo de Infotech, les habló Enma Christler.

Ya estaba hecho, Steve habría estado orgulloso. Permaneció unos segundos inmóvil, con la sonrisa forzada de cuando esperas a que se apaguen las cámaras. Ahora no le quedaba más remedio que aceptar que estaba muerto y era mucho más doloroso de lo que había imaginado. Por un momento pensó en volver a dónde estaba el cadáver de Steve. Entonces la elfa la cogió del brazo y empezó a arrastrarla.

- Tenemos que irnos. - Enma se dejó arrastrar.

- Adiós Steve.

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