Aún tenía a Enma Christler entre los brazos y esta vez no era una simulación de la red. Desde luego olía mucho peor y la sangre reseca nunca había formado parte de sus fantasías. Por lo menos se había calmado un poco y ya no intentaba escapar. Después de su incursión en la red ya le dolía bastante la cabeza como para escuchar sus gritos y estaba seguro de que iba a tener un moratón en la espinilla. No definitivamente no era una simulación.
Zephyr habría podido encargarse de eso, del dolor de cabeza y su espinilla, pero ya tenía bastante intentando recomponer a Gunner. Había perdido la pierna derecha hasta justo por debajo de la rodilla, el brazo mecánico y tres dedos de la mano. No era una visión agradable aun cuando Zephyr había conseguido parar la hemorragia.
Y después irían Ghost y Morgan, porque eran ellos quienes se tendrían que partir la cara si había problemas. La verdad es que, mientras Zephyr vendaba cuidadosamente el muñón de la pierna con expresión de concentración, no podía decir que les envidiase. Vale sí, puede que lo hubiese hecho cuando estaban en el bar, borrachos y contando historias. Cuando él contaba historias parecía un geek. Zephyr tampoco contaba nunca nada, claro que a ella no le hacía falta. Se consolaba pensando que irse de la lengua no era una buena política de supervivencia, pero como jodía cuando al final de la noche te quedabas solo.
Twitch miró a Christler por un momento, cubierta de sangre reseca, sudor y maquillaje corrido, miraba fascinada como Zephyr recomponía la mano de Gunner. La verdad es que resultaba impresionante ver como devolvía los dedos a su sitio y como volvían a juntarse con el muñón, te hacía considerar aquello que siempre decía sobre que sin implantes era más sencillo curar. Al menos por los cinco segundos en los que no te acordabas de que los necesitabas para todo lo demás. Eran los implantes los que le permitían entrar en la red y eso era algo que ninguno de ellos podía hacer. Solo por eso merecía la pena.
Aflojó un poco su presa sobre Christler pero no la soltó. Había estado pensando sobre el precio que podía alcanzar en el mercado negro la grabación de “La matanza de Infotech”. El título era provisional claro, pero estaba seguro que se podía sacar una pasta. Solo tenía que conseguir la grabación de Christler, convencerla de que era de fiar para que se la pasase y editar las partes en las que salían ellos.
Twitch miró que el resto no estuvieran prestando atención. Zephyr aún ocupada con Gunner, el pelo oscuro le caía sobre la cara mientras flexionaba los dedos del mercenario para asegurarse de que volvían a funcionar. Se apartó un mechón suelto de la cara y se mordió el labio inferior como si hiciese cálculos antes de sacar el botiquín y sacar una jeringuilla y una probeta de él.
- Esto debería despertarlo – murmuró Zephyr
- Tiene demasiadas heridas – interrumpió Morgan.
La mercenaria había terminado su vendaje y se había apostado junto a la escalera, apoyada en la pared con el cuchillo de Zephyr en una mano y su pistola en la otra. Alta, musculosa y, si no se equivocaba, con los mejores implantes que el dinero podía pagar. Twitch se alegraba de que estuviese de su parte y más aún de que Zephyr hubiese captado su atención.
- Es demasiado peso muerto, habrá que arriesgarse – Zephyr preparó la jeringuilla.
- Yo puedo cargarlo
Morgan dio un par de zancadas, se agachó junto a Gunner y sujetó la mano. Twitch aprovechó la distracción para inclinarse un poco y susurrar al oído de Christler. Tenía unos ojos violetas de un color inusual, había sido una edición limitada que muy pocos se podían permitir y probablemente su modelo incluía una cámara. Pero el conector que tenía oculto bajo el pelo no era nada del otro mundo, no debía tener mucha memoria disponible, lo que significaba que probablemente la grabación ocupaba todo y eso era una oportunidad para él.
- Tengo memoria libre en mi CPU
Christler no le miró y por un momento Twitch llegó a pensar que no le había oído. Zephyr sostenía la mirada de Morgan, sin que sus ojos azules dejasen escapar nada. Ghost estaba agachado junto a ella con una mano apoyada sobre su hombro. Sus ojos negros iban del cuerpo mutilado del mercenario a las escaleras que subían.
- No podrías luchar.
Morgan apartó la mirada de Zephyr y pareció meditar sobre la situación. Christler se había girado un poco.
- ¿Cuánto? – susurró.
Twitch echó un vistazo a la periodista, seguía pendiente de Zephyr y Morgan, como si no hubiese dicho nada. Consideró la pregunta, no es que no pudiera aceptar cualquier trato que le ofreciese y luego hacer una copia, pero es que entonces iba a desconfiar. Él desde luego lo habría hecho.
- Tampoco podemos dejarle tirado.
Morgan seguía sujetando la mano Zephyr y parecía dispuesta a seguir discutiendo, tanto mejor para él.
- La mitad – susurró con sus labios casi rozando el pelo rubio de Christler.
Twitch la notó tensarse en sus brazos pero antes de que ella respondiese, Zephyr la señaló y todos se volvieron a mirarles.
- No lo haremos, le cargará ella.
- ¿Ella? – Morgan miró de arriba a abajo a la periodista.
- ¿Yo? – Christler se señaló atónita.
Incluso Ghost parecía sorprendido. Christler no sólo era mucho más baja y menos musculosa que Morgan, si no que Gunner debía pesar casi doscientos kilos gracias a sus implantes.
- No hay forma de que pueda cargar con él. – Morgan dijo lo que todos estaban pensando.
- Pero si le despierto ya no será peso muerto, solo necesitará apoyo. Es su mejor opción si vamos a seguir con esto. – Zephyr miró a Ghost de reojo.
- ¡Déjalo ya Zeph! Te he dicho que me quedo. – Los dos elfos se quedaron mirando. Ya lo hemos hablado, nos quedamos todos – corrigió
Había que estar muy ciego para no darse cuenta que estaban liados, pero ya no iba a cobrar esa apuesta. Si sobrevivía, Gunner iba a necesitar mucha pasta para pagar una pierna nueva. Morgan soltó a Zephyr y se apartó, estaba claro que ella también se había dado cuenta.
- Entonces será mejor que todos estemos conscientes. – Zephyr comprobó la jeringuilla. Morgan volvió a sujetarla por la muñeca.
- Aunque le despiertes no podrá levantarse.
- Sí que podrá, el ejército diseñó esta droga para que sus soldados siguiesen combatiendo.
- ¿De dónde has sacado una droga del ejército? – Christler la miraba con los ojos muy abiertos.
Zephyr sonrió abiertamente dejando claro que no pensaba decirlo. Menuda cabrona, nunca contaba nada. Aunque a veces eso era un alivio, por lo menos sabía que tampoco iba a contar lo que sabía de él. Pero para su sorpresa el que respondió fue Ghost.
- Señorita Christler, – comenzó a decir – Su cadena la ha dejado abandonada, no quieren que se sepa lo que pasa aquí.
- ¿Cómo? No puede ser.
Christler parecía estar en shock y, hasta cierto punto, era comprensible, después de todo era bastante popular. Twitch aprovechó para rehacer sus cálculos, si lo que Ghost decía era cierto, entonces la grabación de Christler valía mucho más, aunque también era mucho más peligroso tenerla…
- Le propongo un trato. – Ghost se había levantado para mirar a Christler a los ojos. – Nosotros la sacamos de aquí con vida y la ayudamos a emitir.
Estaba usando la misma voz que usaba para ligar y Christler comenzó a calmarse. Menudo cabronazo, ¿a qué estaba jugando? Twitch miró a Zephyr, pero la elfa había dejado de prestar atención a la conversación y estaba susurrando algo al oído de Morgan.
- ¿Y a cambio? – preguntó Christler bajando la mirada y sonriendo de modo insinuante.
- A cambio hará todo lo que le digamos… – la sonrisa de Christler se ensanchó.
- Será todo un placer – dijo con voz sensual.
Twitch tenía muy claro como tenía pensado pagarles, lo que no entendía era qué pretendía Ghost. Y si lo que quería era darle celos a Zephyr no parecía estar funcionando porque ella ni siquiera estaba mirando, sino que había abierto el chaleco militar de Gunner y estaba cortando su camiseta con el cuchillo que le había pasado Morgan.
- Me alegra que hayamos llegado a un acuerdo. Ahora, entregue la grabación a nuestro amigo – dijo haciendo un gesto hacia Twitch – creo que tiene memoria libre en su CPU.
Christler dejó de sonreír de golpe y Twitch también, aunque sólo por un momento, no creía que se lo tuviese muy en cuenta. Aunque tendría que invitarle a unas cervezas por si acaso.
- ¡No! Este es el reportaje de mi vida – Christler se apartó de un empujón de Twitch, estaba blanca.
- Vamos cielo, sé razonable y dame la grabación – Twitch la sujetó del brazo
Ghost se colocó frente a ella por si salía corriendo. Detrás de él, Morgan se había levantado y Zephyr había terminado de cortar la camiseta de Gunner. Christler miró a los lados intentando buscar una salida. Menuda ilusa, como si pudiese correr más que Morgan o Ghost.
- Estoy seguro de que el resto no tendrán inconveniente en que tu presentes… - Twitch deseo tener la misma voz que Ghost.
- ¡Pero os quedareis la mitad! Es eso ¿no? – Christler se cruzó de brazos y echó la cabeza hacia atrás para apartarse el pelo de la cara.
Zephyr dio un par de golpes en la jeringuilla y la clavó sobre el corazón de Gunner. Mientras, Ghost se había acercado a Christler, incluso con la cara tapada, era evidente que estaba sonriendo.
- No somos tan generosos como él - Ghost hizo un gesto vago hacia Twitch con la mano.
Christler retorció el brazo y se liberó, pero antes de que pudiese alejarse Morgan la sujetó de nuevo. Justo en ese momento Gunner abrió los ojos.
- Deja de comportarte como la reina del drama, esto no es el trideo. – Zephyr ayudó a Gunner a sentarse.
- No puedo creer que sigamos discutiendo esto, deberíamos pegarla un tiro. – gruño Gunner.
Christler miró a Gunner en el suelo, abrió la boca y volvió a cerrarla.
- Si me matáis os quedáis sin nada. – consiguió decir.
- Esta discusión es ridícula – insistió Gunner – Zephyr puede sacarte todos tus implantes para destruirla.
Twitch miró a Gunner y se preguntó si Zephyr no le habría despertado demasiado pronto.
- ¡Pero habéis dicho que me ayudaríais a emitirla! – Christler estaba cada vez más alterada, como si no pudiera decidir que le preocupaba más, si morir o quedarse sin la puta grabación.
- Ni de puta coña vas a emitirla, zorra – dijo Gunner.
- ¡Basta! – Morgan tapó la boca de Christler y miró a Gunner de forma significativa. – Entregue la grabación y ya decidiremos más tarde que hacer con ella. Ya hemos perdido bastante tiempo.
Y con los de Infotech en camino para volar el edificio el tiempo corría, pensó Twitch. Claro que si el motivo era ocultar lo que estaba pasando…
- Esperad, tengo una idea. Creo que deberíamos emitir en directo…
- Ahora sí que creo que te has vuelto loco – acusó Gunner desde el suelo
- No lo sabes bien – Twitch esbozó una sonrisa de dientes blancos, esta vez si tendría algo que contar.
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